Máscaras: diario de rodaje de Tamara
4 abril

Máscaras: diario de rodaje de Tamara

Detrás de una película, como en cualquier situación de la vida, hay siempre muchas visiones, y más en el caso de “Máscaras” que se concibió como un proyecto sin cerrar. Pero acertamos… por casualidad.

ManoloMireyaEvaMiguelAmparo no se convirtieron en protagonistas, nos están haciendo un hueco en su historia, enriqueciendo el guión imaginado y transformándonos.

Tras las primeras sesiones de grabación, la necesidad de puesta en común al terminar se convirtió en una rutina necesaria para el equipo “técnico”. Una no planificada necesidad de buscar un todo reconstruido que siempre resultó ser, como no, mucho mayor que la suma de las partes percibidas. Empezó como una puesta en común y se convirtió en un crescendo emocional subyugante.

Hacia la mitad de las sesiones empezamos a intuir que este era uno de esos proyectos sin final, de los que se te pegan a la piel, y las posibilidades fueron tomando cuerpo, las suyas y las nuestras. Mucho material que habrá que organizar en un sitio Web independiente, compartido. Y abierto a lo que tenga que venir así que acordamos contar cada uno su experiencia por escrito, a modo de diario de rodaje, pero sólo Tamara lo asumió como reto y lo cumplió.

La suya es, probablemente, la visión más “limpia” por tres motivos: por edad (sus 24 años fueron celebrados por los protagonistas al final de una de las sesiones), porque  es su primera relación con el “ámbito de la discapacidad declarada” (renegamos de visiones reduccionistas) y porque este es su estreno en el mundo del audiovisual.

La labor de Tamara en Máscaras empezó en producción, pero el nuestro es un equipo pequeño y acostumbrado a comentar y debatir así que su alegre predisposición a aprender y ayudar, acabó por convertirla en un pilar básico de esta historia que nos iba atrapando. Sin ella, nada hubiera sido posible.

Su diario de rodaje aporta una frescura deliciosa pero también nos ha hecho caer en la cuenta del cansancio acumulado, porque la ilusión del proyecto  nos impidió valorar su auténtica dimensión y complejidad. Nos gusta contar cosas y ayudar a transformar,  pero no imaginábamos hasta que punto te atrapa la narración. No es fácil mantener la mirada sin traspasar los límites.

Ya nos falta poco, y al diario de rodaje de Tamara también, pero esta es una merecida presentación de nuestra “niña” antes de que sus palabras nos cuenten esa parte de la historia que no estaba prevista. La que vivió tras una cámara y la que flotaba en el aire y ella rescata.

Nuestros cinco magníficos han aprendido mucho pero, sin duda, nosotros más.


2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *