Probadores de contextos
“Productores audiovisuales, creadores de contenidos digitales, profesionales del sector y estudiantes pudieron conocer y exponer sus inquietudes y dudas. Profesionales experimentados en diferentes modelos de negocio y creadores que estén buscando nuevas fórmulas para el sector audiovisual”.
Así se presentaba el pasado martes, 8 de mayo, la jornada “A nova era audiovisual”, organizada por Agapi
En una de las aulas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela se reunió un grupo de profesionales y estudiantes de lo más variado. Diversidad de opiniones, de talentos, de facetas, de conocimientos, porque el audiovisual no es sólo cine, sino contenidos, en su más amplia dimensión.
La necesidad de conocer otras realidades, ampliar el punto de vista y sobre todo, sustituir el concepto de competencia por el de colaboración, es imprescindible. Nos encontramos inmersos en un período de transición, en el que está todo por hacer y mucho por aprender y desaprender.
Los nuevos modelos de negocio, la monetización del trabajo, el problema de la abundancia, la falta de oportunidades, las narrativas transmedia o el branded content fueron algunos de los temas tratados. Pero quizás, lo que más destacaría, sería la coincidencia de los que allí nos encontrábamos en que no existen soluciones milagrosas sino muchas propuestas y ganas de ejecutarlas
Se podría comenzar el camino poniendo en marcha ese espacio para el entendimiento y acercamiento de profesionales del sector. ¿Las dificultades unen?
Pero sin duda, para seguir construyendo el futuro, lo primero es mirar a la realidad de frente, como bien hizo Pancho Casal llamando a las cosas por su nombre . Con él estaban María Yañez, Paula Cons y Pepe Coira. Esta mesa fue la que mejor abordó la realidad del sector. Bueno, y el debate abierto por Zaza Ceballos en la anterior: “No quiero esperar a que los que tienen 16 años hoy sean mi público del mañana. Yo quiero mi público de hoy”,
Porque no se trata de la crisis actual sino de la que ya se arrastraba, como bien nos contaba en su conferencia Gonzalo Martín en…¡octubre de 2010!. Nos lo decía de aquella: “El audiovisual es un sector precario que sufre muchísimo”.
Tralas Luces
En los últimos años parece que se ha vuelto necesario que toda película guarde un secreto, que su historia contenga enigmas de cara al espectador. Incluso en el campo de la no ficción un título tan sobresaliente como (la no estrenada en España) Catfish supo reconstruir en su promoción la innecesaria duda que a tiempo real habían vivido sus protagonistas, algo que se podría resumir más o menos así: “adonde nos lleva todo esto”?
Tralas Luces no juega con ningún enigma argumental. Cuando se empezo a hablar de ella ya se sabía que contaba, en ese instante y en esos mismos los mismos lugares, la historia de una familia de feirantes. Al empezar a lanzar material promocional tampoco se escondieron los elementos de una historia que, en formato largo, casi parece desarrollarse a partir de lo que se dibujó en el trailer, retroalimentandose del resto de esquejes visuales que terminan de crecer cuando se amplia la historia de esta “familia”.
El “aquí y ahora” como concepto es el fundamento para esta historia que recupera algunos de los grandes valores de la no ficcion. Como en El Cielo Gira, los hechos dibujan su camino al margen de las intenciones documentales, y la presencia de la cámara se convierte en otro simple suceso casual dentro de la historia de estos personajes. Es, con posterioridad, cuando Sandra Sánchez termina de dar forma, cuando se decanta por narrar lo que ella misma ha vivido al otro lado del objetivo mediante un arduo proceso de edición.
Sin duda lo mejor de la película es dar la posibilidad de debatir. Y no digo esto porque se discuta su calidad, no, esto es algo que, por suerte, resulta indiscutible: el nivel discursivo de Tralas Luces invita a plantearse en no pocos momentos que es lo que está contando la directora al enfrentar diferentes niveles de realidad, ya sea por la contraposicion que pueda existir en lo que la propia protagonista cuenta en off, o por el (en ocasiones cruel) contrapunto que ofrecen las realidades paralelas en las que se mueven los feirantes. Porque la pelicula muestra esa realidad, la suya, que no tiene nada que ver con la de aquellos sitios por los que pasan. Al contrario, los protagonistas evidencian de una manera o de otra su más que probable incapacidad para afiliarse a la dinámica de un mundo que a veces creen que no comprenderían. A pesar de ello imitan y sirven a esa realidad mayoritaria a la que estan entregados como artefacto de temporada. El viaje de los feirantes tiene fecha caducidad cada año, y al mismo tiempo sus protagonistas, en esta o en otras familias, incluso iran desapareciendo de manera inevitable.
Hay grandes momentos de Cine en esta pelicula, y sobre todo resulta agradable sentir claramente el inmenso respeto que inspira la labor de su directora, que ni abraza el morbo ni viaja por los dramas de otra perspectiva de lo cotidiano tratando de engañar a nadie: la conclusion es que cualquier realidad, en estos tiempos, necesita de un cierto cinismo para poder sobrevivir en un entorno que empuja a la soledad y a la tristeza. O ésta es, al menos, una de las conclusiones, y apreciarla en pantalla grande es un placer que, desde hoy, es posible permitirse.
Pasos en la redacción de la Historia
Este fin de semana se producía el primer cambio al frente de la alcaldía coruñesa en 28 años, un hecho de insignificante relevancia a escala planetaria al que parecía interesante acercarse con una perspectiva que no fuera únicamente de carácter informativo.
Recorridos personales, que no individuales, contribuyendo a las páginas de la historia de esta ciudad atlántica. El último acto y el primero. Imágenes que dan que pensar.
Os primeiros poboadores de Galicia
A arqueoloxía, máis aló de Indiana Jones, ten a pervivencia asegurada por aquelo de que uns cantos milleiros de anos de Historia vaian saindo á luz de tanto en cando, sexa por casualidade ou pola labor dos estudos científicos. Hai unhas semansa sucedeo esto último, e as investigacións no Corurel proporcionaron novos datos das antigas civilizacións do noroeste.
Os primeiros poboadores de Galicia é o titulo da exposición de caracter itinerante desenvolta polo Centro Arqueolóxico do Barbanza e cofinanciada pola Deputación de A Coruña e a Xunta de Galicia, na que se realiza un percorrido que alcanza ás rutas protagonistas dos últimos achadegos, o que reafirma a necesidade de traballar o perfil didáctico dos estudos do pasado, moitas veces víctimas da propia evolución da sociedade.
O video que acompaña a mostra, por certo, conta co marabilloso traballo de voz de Lino Braxe.




