Ensayo y error
Dice la wikipedia:
El ensayo y error, también conocido como prueba y error, es un método para la obtención de conocimiento, tanto proposicional como procedural.
Máscaras es la historia de un proceso, y su desarrollo fue (y es, y seguirá siendo) una constante revalorización de este procedimiento para la búsqueda de un fin.
Meses de trabajo que no supusiera una intromisión en las realidades de nuestro grupo, pero que al mismo tiempo fuera capaz de calar en ellos hasta el punto de que asumieran la responsabilidad de sacar adelante su trabajo. Prueba y error, el cambio constante para adecuar nuestras realidades y poder construir finalmente esa ficción.
Y seguimos…
Máscaras: Nos hicieron… y nos hacen trabajar
La primera vez que Miguel se vio en pantalla, apenas empezando su historia tras las cámaras, echó las manos a la cabeza. Cuando tocó estudiar el guión, lo procesaba todo pero había que empujarlo, como si lo suyo fuera dirigir en vez de actuar. Pero se fue animando y cuando hicieron su corto se comía la pantalla.
Nos hicieron trabajar y disfrutar entonces… y ahora, mientras dura el proceso de edición que nos tiene tan recluidos. Sin duda, en el caso de Miguel, nació una estrella.
Coquetearon con las cámaras… ¡y lo consiguieron!
Quisieron, podían… y lo han hecho! Algo fuimos contando en los últimos meses pero… aún no era el momento. Ahora sí.
Sabíamos de antemano que sin estrategia de marketing nada sobrevive, que no es algo que se pueda improvisar después sino que tiene que nacer con el proyecto. Pero claro, es que todo depende…
El Proyecto Máscaras nació para auto gestarse en el día a día, para ser amasado y cocinado de forma artesanal por sus protagonistas. De eso va a tratar la película, de contar como se encontraron e hicieron equipo, de como fueron aprendiendo a trabajar, de la elaboración del guión para “su corto”, de cómo lo rodaron… y de las emociones del estreno. Ahí terminará la película para ser el principio de… ¿quién sabe?
El Proyecto Mascaras no podía jugar con el guión porque no existía. Hacerlo, incluso saber si era posible era “el proyecto en sí mismo”. Podría haber ocurrido cualquier cosa pero la realidad demostró ser superior a lo imaginado. Las dudas eran nuestras, no suyas.
Tampoco podíamos diseñar una estrategia de distribución, porque no se la espera. Todo está por hacer. Los protagonistas quieren exhibir su trabajo, no quieren ir a circuitos (en)cerrados, quieren salir al mundo y gritarnos lo que no queremos oír: que juegan “nuestro juego” porque no dejamos opción.
Lo cierto es que, con su trabajo terminado, a salvo ya de influencias contaminantes, ya podemos empezar a desarrollar los “elementos para ser percibidos”: marca, público, problemas a solucionar, soluciones a inventar… No cabían complicidades por que en “la normalidad” no está contemplado el valor de la diferencia.
Así pues es ahora, cuando ya han estrenado a lo grande “su corto”, cuando podemos empezar con ese “calentamiento social” que nos recomienda nuestro experto de referencia. Porque ya podemos mostrar cómo la audiovisualización del mundo es mas cierta de lo que imaginamos y que apenas estamos empezando a asimilar su poder de transformación.
Mientras ponemos en marcha la agenda de estrenos, inauguramos su canal de comunicación específico en donde mejor se ve y se comparte el esfuerzo y la ilusión. Desde hoy la Web del Proyecto Máscaras pasa a ser el punto de encuentro donde sumar. Es sólo el principio. Ya va dejando de ser nuestro proyecto, o el de ellos. Ya es de todos.
Te animas a pasar un buen rato con ”su corto”? Adelante…
Calcetin(e)s
Calcetin(e)s: Las emociones del estreno
Emocion-es, nunca mejor dicho y, además, tuvo todos los ingredientes de una superproducción, incluido Murphy, que sobrevolaba amenazador hasta el minuto cero (y un poquito más) pero eligió otro destino para aterrizar.
Las pequeñas grandes cosas se habían ido resolviendo pero hubo dos que nos mantuvieron en vilo hasta el último minuto. Por un lado Manolo, el protagonista, que llevaba dos días con fiebre sin poder ir a trabajar y hasta las seis de la tarde (se estrenaba a la siete) no sabíamos si podría venir. Y por otro ciertos problemillas técnicos que nos tuvo esperando por Iago, el dire, mientras la entrada de la Fundación Caixa Galicia se iba llenando de expectante impaciencia. Aunque hay que reconocer que contribuía al contexto de carisma y profesionalidad.
Como le contaba a un amigo fue emocionante… todo: la presentación que hicieron los propios protagonistas, el corto, las reacciones, los aplausos, las risas, las sorpresas… por el medio y al final. También las fotos con la prensa (que esperaron por nosotros a pesar de los electorialistas agobios de estos días), los paseillos en plan alfombre roja… Terminó con ovación en pie. Fue magnífico!
Ahora Calcetin(e)s, “su corto”, inicia camino propio, que iremos contando, mientras Máscaras, la peli de no ficción que empezamos hace ya bastantes meses sigue para trazar una nueva ruta.
Así nos van contando
En la Opinión:





