Pasos en la redacción de la Historia

historia

Este fin de semana se producía el primer cambio al frente de la alcaldía coruñesa en 28 años, un hecho de insignificante relevancia a escala planetaria al que parecía interesante acercarse con una perspectiva que no fuera únicamente de carácter informativo.

Recorridos personales, que no individuales, contribuyendo a las páginas de la historia de esta ciudad atlántica. El último acto y el primero. Imágenes que dan que pensar.

Redescubriendo los nuevos caminos de la financiación

lisergicos

La imagen que ilustra pertenece a un ilustre momento del audiovisual patrio. La Matanza Canibal de los Garrulos Lisergicos fue el prometedor arranque de un proyecto que se vio truncado poco después por nefastos motivos, pero esto no quita que se mantenga la sorpresa de su gestación: hablamos de 1993, Galicia, cine de género y unos cabezas locas que arrancan la (baja) producción de la peli vendiendo bonos con los que asegurar el montante necesario para cintas, comida y cerveza. Dada la naturaleza del proyecto, con esos bonos lo que aseguraban era una copia en vídeo del resultado final, no beneficios en bolsa, pero la intención es lo que cuenta.

Esto viene un poco a cuento porque el viernes y el sábado se celebró en Madrid el Transmedia Living Lab. En realidad tampoco es que tenga una relación directa con esto (incluso diría que es casi ofensivo acordarse de un evento que ofrecio grandes momentos vía streaming sólo por esta cuestión), pero sí entronca con algo que Gonzalo Martín plantea en Pulsiones respecto a la presencia de marcas en el crowdfunding. Es un tema de gran interés (que, por cierto, se amplia en los comentarios), quizas un camino de futuro para la consolidación de algunas propuestas en el audiovisual, aunque graciosamente por beber de lo popular en sus ejemplos mas conocidos (como en la estrategia seguida por El Cosmonauta) me ha recordado el caso de La Matanza.
Y es que en los apartados, digamos más sectoriales de las industrias culturales la introducción de marcas afines a un algo concreto es, quizas, más que un futuro un presente desaprovechado. Precisamente La Jefa se acordaba de esto hace casi un año, con motivo del Resurrection Fest: aunque se trataba de un evento musical, el objetivo más jugoso para marcas específicas que allí participan es el de conseguir material promocional con el que luego retroalimentar su áurea entre fieles de unas muy determinadas corrientes culturales. Y ésto en realidad no es solo cosa del Resurrection: cíclicamente aparece algún vídeo espectacular por la red en el que alguna marca ha querido condensar los valores de su producto. Tal vez lo paradójico resida en que ésto suceda con marcas “pequeñas”, aquellas que tienen muy claro hacia donde quieren dirigirse, lo cual no resulta un impedimento para que el resultado final sean piezas tan maravillosas como ésta:

Que sí, que no deja de ser publicidad, pero no es menos cierto que tampoco deja de ser una experiencia visual. Y eso tambien habrá que tenerlo en cuenta, ¿no?
Bola extra:
El crowfunding en el audiovisual de puro entretenimiento nacería siempre ligado a la serie B, o directamente la más abyecta Serie Z. Tim Burton recogía muy bien en Ed Wood las peripecias en las que se vio envuelto aquel truhán para sacar adelante la (mal llamada) peor película de la historia del cine, con bautismo en piscina incluido.
Pregunta para finalizar:
¿Cual sería en este momento la diferencia entre patrocinio y el crowfunding como busqueda de fondos? ¿Arcade Fire ya había decidido colgar su primer concierto de The Suburbs y luego añadio el logo de American Express, o primero aseguro la financiación de estos para tomar la decision de publicarlo?

Tejiendo realidad-es: 15M

AcampadaCoruña

Que una imagen dice mucho lo sabemos, pero es quedarse en el tópico. Sobre todo porque años de mal uso y abuso de las palabras necesitaban muchas imágenes para poner sobre la mesa el descontento ciudadano.

Que saltan chispas por todas partes hace tiempo que es evidente, pero parecía el cuento del lobo. Ocuparse en buscar explicación será tarea para después, ahora es el momento de sumar realid-es y eso es lo que permite ahora la tecnología: contar qué sucede.

Dulces momentos revolucionarios con sus espinas y lagunas, sin duda, pero también historias de orgullo y serenidad. La ciudadanía como suma de realidades que se tejen cuando alguna de esas chispas prenden.

Aportamos nuestro grano de arena con lo que sucedía ayer en A Coruña.

Ciudadanía implicada

PactoCivico

Esta propuesta de Pacto Cívico de A Coruña nació como idea de un proyecto común de la ciudadanía y sus instituciones basado en la credibilidad recíproca, requisito para que cualquier iniciativa prospere ya que la confianza mutua es una condición sine qua non para el éxito de una comunidad.

Está pensado como un desarrollo basado en el esfuerzo continuado y un profundo sentido del compromiso. Su redacción estuvo a cargo de una comisión formada por representantes de las principales instituciones y colectivos de A Coruña