Animalicos
3 enero

Animalicos

animalsEn Cataluña hay una productora de cine que me resulta cuando menos atractiva. Se llama Escándalo Films, y está asociada a la ESCAC, l’Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya, cuyos alumnos y profesores tienen en ella la posibilidad de realizar su ópera prima. Conozco gente que ha estudiado en ella, y los comentarios que he recibido es que no existe un patrón en el tipo de películas ni un camino claro hacia la producción bajo la marca Escándalo, sino más bien una plataforma que permite rodar y producir a aquel miembro de la comunidad educativa que esté interesado y disponga de la competencia necesaria para llevar a buen puerto un proyecto cinematográfico.

Sin embargo, creo claro que Escándalo Films está creando, con cierta coherencia, una marca reconocible. En películas como Tres dies amb la família, Eva, Blog o Animals se observa un interés evidente sobre los personajes jóvenes (que tal vez pueda achacarse a que son los primeros proyectos de cada uno de sus directores) con una visión de distanciamiento analítico; se ve un dominio técnico y apropiado de las grabaciones en digital; se ve por supuesto una presencia lógica del idioma propio; y se nota una mirada digresiva hacia la realidad, en algunos casos inquietante y turbadora.

Me gustó mucho Blog, de Elena Trapé, una película sobre las aparentemente inocentes confesiones de una serie de alumnas adolescentes que al salir de clase se enganchan al chat del ordenador y comentan sus exámenes y sus cosas, mientras urden un plan que debe dejarlas embarazadas a todas a la vez tras una fiesta del instituto organizada con ese fin. La visión dividida del mundo (real/virtual, infantil/adulto) alcanza un punto más turbador en Animals, la pieza de Marçal Forels en la que un muchacho, Pol, habla en catalán con su osito de peluche (que le responde en inglés), en un entorno de la Cataluña rural donde es alumno de una escuela inglesa, donde una alumna desaparece, y donde otra compañera bebe los vientos por él mientras él se siente tan fascinado como atraído por un nuevo compañero misterioso de origen desconocido.

AnimalsPosterA ver si me explico: Animals es una película que mezcla universos lynchianos y vansantianos, hablada en catalán e inglés, de guión cerrado pero impenetrable, que juega al misterio existencial, apela a la adolescencia como estado ausente, y dibuja un turbio mundo emocional con peluches, objetos musicales, bicicletas y un paisaje comarcal (ahora que lo veo escrito, me viene a la mente también Agustí Villaronga). Su guión tiene una apariencia deslavazada en un principio, pero va cerrándose con fuerza mecánica mientras avanza la historia, y su atrevimiento llega a lo sexual, donde lo que parece una historia de no asunción de la sexualidad se transforma en un robo de almas por el diablo, en una lectura que ahora ya no es homófoba gracias a la superación intelectual del fenómeno, pero también a la buscada distancia en la mirada de la historia.

No sé cómo ha llegado a estrenarse esta rareza extraña, y supongo que se ha escapado por las rendijas que deja la exhibición cinematográfica tan particularmente errática de este país, en un año en que además ha empezado la distribución casi popular, gracias a la red, de producciones independientes con vocación de minoritarias por tema, estilo, y estructura. Pero aparte de eso, el logro artístico es estupendo, primero porque es atrevido y segundo porque está bien realizado. Obviamente, duró apenas dos semanas en cartelera, yo la vi en un cine completamente vacío un viernes a la noche; ni siquiera suena en ninguna carrera de premios ni entre los gurús cinematográficos. No es desde luego el mayor éxito de Escándalo Films, que ya amasa algunos Goya en el currículum de la productora, pero al menos parece el camino a seguir en busca no sólo de marca, sino de prestigio artístico.

 

Fecha: 2 de noviembre de 2012

Lugar: Sala 4 de los Cines Ballonti (Portugalete)

Precio: 6.00 €

Condiciones: Versión doblada del catalán y el inglés al castellano

 

9 comentarios

  1. Pingback: Animalicos | IG
  2. Ah, que bien, cómo me gusta que te metas a mencionar la distribución como parte de la vida de una película, je…

    No he visto Animals. De hecho en general las producciones de Escandalo en ciudades pequeñas han sido un imposible sin la existencia del mercado doméstico o la intermediación de nuestra pequeña filmo, y es sobre todo una pena porque creo que lo más relevante es lo que comentas de como parecen describir un marco común para poder hablar de sus realidades.

    Está muy olvidada, por cierto, Lo Mejor de Mí de Roser Aguilar, quién parece que al fin tiene otros dos proyectos de largo para volver a la palestra, cosa que me alegra bastante porque esa peli, en su aparente y autoconsciente sencillez, me gustó bastante en su momento.

  3. No he visto Lo mejor de mí, ni siquiera recuerdo si llegó a estrenarse. Hombre, entiendo que Escándalo en sí tiene que ver con que películas como estas consigan distribución, pero uno se pregunta sobre qué es mejor para el autor. Diamond Flash (por poner un ejemplo sólo algo similar -carmina no me sirve, madrid1987 es otra cosa, otras no he visto-) ha conseguido un revuelo mayor por su escasez de distribución, y me pregunto si esa atención también ha favorecido su crítica: si ahora se estrenara en salas sería un controlado éxito de culto, creo yo, mientras que Animals, una película que nunca debiera haberse doblado, puede caer en el olvido.

  4. Conceptualmente me ha gustado mucho esa asociación entre la ESCAC y la productora Escándalo Films (estupendo nombre, coincido). Y digo “conceptualmente” porque este común amigo que tenemos me ha explicado algunos entresijos que parecen no justificar los elevados objetivos que se proponen. Pero no abundo en el tema porque seguro que ha sido tema de conversación entre ustedes y poco puedo añadir. En todo caso me gusta mucho el concepto así que lo incorporo. No porque tenga claro qué hacer con él, pero estoy segura de que apunta a alguno de esos cabos sueltos que necesitamos para esas nuevas realidades.

    No he visto ninguna de las películas pero aún hace nada que su tocayo me recordó la recomendación de la de Roser Aguilar. Respecto a Animals, no se yo, si es tan “rareza extraña” como dice, si entrará en mis preferencias. Pero seguro que alguna opinión más he de escuchar.

  5. que haya una productora junto a una escuela de cinematografía me recuerda, saltándose todo lo saltable (o siendo transversal, si queremos decirlo modernamente) a los centros tecnológicos ‘reales’ situados junto a escuelas de ingeniería o facultades de tecnología. Escasos ejemplos hay aquí, muchos más en los EE.UU., claro.

    Y hablando de yanquis, hoy mismo me he encontrado con esta noticia: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/04/actualidad/1357325599_381255.html

  6. Me encantó 3 díes amb la familia, que es la única que he visto pero me hizo interesarme por la ESCAC y su productora. Desde luego, apunto desde ya la recomendación de Animals porque tiene muy buena pinta. Recientemente hemos empezado una colaboración con otra escuela de cine y estamos sorprendidos por la altísima profesionalidad de los estudiantes. Claro que, estudiar es una cosa y el mundo real, otra. Y más, por estos lares. Un abrazo.

      1. y sin embargo no es nada fácil ser un gran profesional como estudiante, que es lo que Dani afirma que son en la ESCAC. No sé si es un indicio de lo que les puede esperar en su vida profesional, que tiene algunos factores obviamente distintos al del ‘trabajo de estudiante’, pero digamos que la relación entre ellos como individuos que cumplen la función que se imponen (esperemos) y su actividad, ganada la tienen… Sin que suene demasiado a lo de ‘cultura del esfuerzo’, please, que es´ta empezando a estar más manido que el reinventarse, la innovación, y a… (propongan más términos)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *